La peleadora | Weblog de Carolina Aguirre / entradas / comentarios / feed / comentarios feed
Desde la epidemia de fiebre amarilla en el año 1871, que no había una plaga tan vulgar, monstruosa y dañina como las empresitas familiares de desayunos a domicilio. Amparados en la virtualidad de canales de venta online, un montón de improvisados ofrecen —por la módica suma de setenta pesos más quince de envío—un desayuno completo en [...]
Desde muy chicos, mis hermanos y yo odiamos violentamente a la gente que declara sus gustos y hobbies a través de un adjetivo inventado terminado en “era”. Cada vez que escucho a alguien decir que es “matera”, “familiera”, “mamera”, “mañanera”, “saladera” o “dulcera”, para poner algunos ejemplos, fantaseo con romperle la cabeza con un bate [...]
1. Las revelaciones absurdas sobre sexo y salud “Científicos aseguran que tomar una copa de vino diaria previene el pie de atleta” “Descubren que el chocolate excita sexualmente a las mujeres” “Un estudio revela que el 70% de los hombres es infiel en la oficina” Me tienen cansada las notas acerca de disparates científicos avalados por alguna universidad norteamericana. [...]
Si alguien me vuelve a contestar que mañana va a venir a trabajar  “si Dios quiere” me pego un tiro. Si Dios existiera y fuese, en efecto, tan absoluto como dicen en los pasillos de las iglesias, les aseguro que no le importaría en lo más mínimo que el diariero abra su puesto a la [...]
Desde que tengo un perfil en Facebook mi vida ya no es lo que era. Desde hace meses, vivo haciéndome malasangre virtual, respondiendo mensajes cargosos e impertinentes, y padeciendo la invasión sistemática de la gente que no hace nada en la oficina. Antes de Facebook, yo interactuaba con doce tarados por mes. Más o menos [...]
Cuando uno alquila o reserva un hotel argentino por teléfono, siempre tiene que aplicar la regla del 50%. Por las dudas, hay que asumir que todo lo que ese lugar ofrece, en realidad es la mitad de lindo, la mitad de nuevo y la mitad de confortable de lo que sus dueños declaran en su [...]
De chica, la pesadilla del fin de semana empezaba el domingo, cuando a mis padres se les metía en la cabeza que teníamos que hacer cosas en familia. A eso de las once de la mañana, mi madre nos preparaba, mi padre prendía el auto y yo me ponía a llorar anticipadamente porque sabía que [...]