Soñé que te callabas
Los amigos, incluso los buenos, normalmente te someten a dos rutinas insoportables. La primera, de la que ya he hablado, es mostrarte sus fotos de vacaciones. La segunda, que hasta ahora no había mencionado, es contarte el sueño que tuvieron la noche anterior.
No entiendo por qué esta gente se empeña en someternos a la crónica tediosa y ridícula de sus ires y venires nocturnos. ¿No se dan cuenta que siempre es lo mismo? ¿Qué tiene de divertido escuchar que viste a tu papá sentado en un banquito azul y que después estabas en lo de tu abuela pero tu tía era rubia y tocaba la quena? Si los sueños efectivamente fueran interesantes, hubiera prosperado el cine surrealista. Termínenla. Nos están aburriendo.
2008
30
Dec
- Publicado por La peleadora a las 09:54 am
- Permalink de esta entrada
- Guardado en: Uncategorized
- Comentarios RSS de esta entrada
- TrackBack URI

Sin comentarios